Al principio pensé que estaba preparado pero mis fuentes me han confirmado que La Excepción improvisó el principio de la canción con un tema suyo en el que hablan del periodismo... les vino como anillo al dedo. Se trata de un gazapo en toda regla. Disfrutadlo.
Es un poco largo, pero lo más impactante está al final.
El contenido del vídeo, titulado -en un despliegue de creatividad- 7 minutos (el tiempo que dura), relaciona sin tapujos inmigración y delicuencia.
El vídeo, que ha sido calificado de xenófobo por la asociación SOS racismo, está siendo repartido en DVD entre los vecinos de Badalona y cuenta ya con su propia web: sieteminutos.es
Está claro que la comunicación política ha cambiado en los últimos 10 años, pero...¿hay límites?
Quizás porque resulta casi imposible entenderle cuando habla, o porque su interpretación da vergüenza hasta el punto de terminar cambiando de canal, pero está más que claro que la serie no es Corso, si no que es Dani Martín y que la única manera de que esa serie se mantenga en antena será por el apoyo incondicional de los quinceañeros sedientos de acción.
Está claro que se nos da mejor reirnos de nosotros mismos a la hora de hacer series policíacas, que intentar copiar formulas que en el momento de la verdad resultan demasiado pretenciosas... sobre todo cuando toda la fuerza reside en el sex appeal del protagonista. Todo un macho: tan bruto, tan promiscuo, tan perdonavidas, tan, tan...
La actividad formativa durante esta novena edición de ZEMOS98 abre su
inscripción a través de un formulario on.line que puedes encontrar aquí: http://www.zemos98.org/sven
SVEN (Surveillance Video Entertainment Network) es un sistema compuesto
por una cámara fotográfica, un monitor y dos ordenadores que se pueden
instalar en lugares públicos (generalmente trabajando desde una
furgoneta), especialmente en aquellos lugares y situaciones en donde un
circuito cerrado de televisión (CCTV) está presente.
El software consiste en el uso de la visión del ordenador que sigue a
peatones desde una furgoneta y detecta sus características, al mismo
tiempo que el uso del proceso de vídeo en tiempo real que recibe esta
información y la utiliza para generar música y vídeo como
representaciones visuales de la cámara fotográfica.
"Ante la libertad de premiar", decía ayer Andreu
Buenafuente, "está la libertad de rechazar el premio, y este Micrófono
de Oro lo rechazo porque no quiero estar en el mismo palmarés que un
personaje cuya concepción de la radio es por completo ajena a la mía.
Yo respeto mucho esta profesión, y la forma que tiene esta persona de
llevarla a cabo me ofende. No es la radio que a mí me gustaría para
este país. Se puede optar por la discrepancia en silencio, pero yo he
optado por decir en voz alta que no soporto estos premios salomónicos
que tratan de honrar colores imposibles. Así tratan de decir que todo
vale, y poco a poco se va pudriendo el periodismo. Y quería dejar clara
mi discrepancia. En voz alta".
Buenafuente fue premiado hace unos días con el Micrófono de Oro de la Federación
de Asociaciones de Radio y Televisión, cuyo presidente de honor es Luis del Olmo . Al enterarse de que también premiaban Federico Jiménez Losantos por su programa La mañana de la Cope, decidió rechazar el premio, acompañando el rechazo con estas declaraciones.
Desde mi punto de vista, admirable el posicionamiento "alto y claro" de
Buenafuente y más cuando vivimos una etapa del periodismo en la que
parece que los que menos tienen que decir son los periodistas.
Un video para perder por completo la concentración en el trabajo.
Los programas tipo "Vídeos de Primera" nos han acostumbrado a las crueles bromas de los japoneses... pero cualquier parecido con la realidad...
Estas secuencias pertenecen a un programa de la televisión japonesa, llamado "Troop of the One Hundred" ("La tropa de los cien"), en el que 100 divertidos actores se la juegan a una víctima.
En las dos primeras escenas gritan avisando de la llegada de un tsunami, en la tercera dicen "¡Es él!", y en la quinta el grito en japonés equivale a "¡Cuidado!".
Hace apenas unas semanas que el Ministerio de Sanidad le pidió a Burger King que retirara la campaña publicitaria que promocionaba las hamburguesas XXL por incumplir los acuerdos de la la estrategia NAOS de prevención de la obesidad. Las hamburguersas tienen un total 971 calorías, casi el 50% de las necesidades calóricas diarias de un adolescente (aproximadamente 8 huevos fritos). Una auténtica barbaridad, sobre todo ahora que el Ministerio está tan preocupado por la buena alimentación de los jóvenes y la prevención de la obesidad infantil.
Por si esto fuera poco, la "inteligente" multinacional nos vuelve a deleitar con otra sugerente campaña: "Burger King: yo soy un hombre". En esta ocasión no se burlan de los vegetarianos como en otro spot que ya fue retirado, sino que dibujan a un Neandertal reclamando su derecho a comer de forma poco sana por el simple hecho de ser hombre. Muy hombre, tan viril como grande sea su hamburguersa. Por mucho menos Asociaciones Feministas piden la retirada de anuncios que representan una imagen estereotipada de la mujer: la femme fatal, la super woman, la mujer cuidadora, el ama de casa, el objeto sexual...
"Soy un hombre, rugiré, estás muy ciego si no lo ves..."
Entre los días 14 y 17 de noviembre ZEMOS98 y UNIA organizan, con la colaboración del Ministerio de Cultura, un Seminario de Cultura Digital y Comunicación Participativa (20 horas lectivas). La asistencia al ciclo de conferencias es libre y gratuita, pero aquellos participantes que deseen acreditar su asistencia a las mismas deberán realizar la correspondiente preinscripción. José Luis de Vicente, David Bravo y Chiu Longina son los ponentes invitados, junto al colectivo ZEMOS98. Se celebra en la sede de La Cartuja de Sevilla.
En torno al año 1995, Nicholas Negroponte describía en Being Digital las diferencias entre bits y átomos. Argumentaba entonces que la mayor parte de la información que recibimos nos llega en forma de átomo (periódicos, revistas, libros), lo que espontáneamente nos hace evaluar y medir el transporte de esa información en átomos. La llegada del bit, que «no tiene color, tamaño ni peso y viaja a la velocidad de la luz y es el elemento más pequeño en el ADN de la información», iba a ser el culpable de que esa forma de entender el mundo cambiara. El mundo digital se abría ante nuestros ojos.
Pero si entonces las novedades se centraban en las posibilidades del www y del código HTML, hoy día son los sistemas de distribución de contenidos como pueden ser el RSS, la visualización de datos a través de la web 2.0 y, sobre todo, el fenómeno del blog como superación del periodismo tradicional y desarrollo del periodismo participativo.
El interés por la cultura digital nos hace plantear este taller con agentes cercanos al ámbito académico y al mismo tiempo especialistas en materias como weblog, derechos digitales, arte+ciencia+tecnología, música digital, narrative media, etc... Estará focalizado en la comunicación participativa, periodismo 3.0 y web 2.0, todo ello inserto en un paradigma informacional en el que vivimos que ha generado interesantísimos proyectos en los que la publicación y extensión de la cultura digital es el motor de la propia cibercultura.
Para más información e inscripción seguir leyendo aquí